Cuando surge un problema, lo importante es encontrar la solución
Una incidencia informática no siempre tiene una solución evidente. Por eso, para nosotros, la asistencia comienza mucho antes de intervenir.
Escuchamos lo que está ocurriendo, evaluamos la situación y buscamos el origen del problema antes de decidir cómo actuar.
Cuando está en nuestra mano, aplicamos las medidas necesarias para recuperar el funcionamiento normal. Cuando la incidencia depende de un fabricante o servicio técnico especializado, ayudamos a identificar su origen y la mejor forma de resolverla.
Escuchar antes de actuar
Un programa que no funciona puede tener detrás un problema del sistema. Una aplicación puede dejar de responder por una incidencia de red. Un equipo puede presentar un fallo que nada tenga que ver con el software que aparentemente lo provoca.
Por eso nuestro trabajo empieza por escuchar y analizar antes de actuar.
Nuestra asistencia abarca sistemas, equipos, redes, software y aplicaciones de gestión, incluidas las soluciones que distribuimos y sobre las que tenemos un conocimiento especializado.
Presencial o remoto
Dependiendo de la naturaleza de la incidencia, podemos intervenir directamente en las instalaciones del cliente o utilizar herramientas de asistencia remota.
Elegimos la forma de intervención más adecuada para resolver el problema.
Más que solucionar una incidencia
Para nosotros, asistir no consiste únicamente en conseguir que algo vuelva a funcionar.
Consiste en entender qué ha ocurrido, encontrar la respuesta adecuada y ayudar al cliente durante el proceso hasta su resolución.
Porque cuando algo falla, el cliente no debería tener que convertirse en especialista para averiguar qué está pasando.
